1
Antes bendiciones,
Hoy es el Señor
Antes sentimientos,
Hoy revelación;
Antes eran dones,
Hoy tengo͜ al Dador;
Antes sanidades,
Hoy el Sanador.
Hoy es el Señor
Antes sentimientos,
Hoy revelación;
Antes eran dones,
Hoy tengo͜ al Dador;
Antes sanidades,
Hoy el Sanador.
Todo͜ en todo siempre,
Cristo cantaré;
Todo en Cristo͜ está,
Y Cristo todo es.
Cristo cantaré;
Todo en Cristo͜ está,
Y Cristo todo es.
2
Antes me͜ esforzaba,
Hoy confío͜ en El;
Antes medio salvo,
Hoy con gran poder;
Antes me͜ aferraba,
Hoy me ase El;
Antes en deriva,
Hoy mi ancla es.
Hoy confío͜ en El;
Antes medio salvo,
Hoy con gran poder;
Antes me͜ aferraba,
Hoy me ase El;
Antes en deriva,
Hoy mi ancla es.
3
Antes muchos planes,
Hoy la oración;
Antes afanoso,
Hoy sin ambición;
Antes por lo mío,
Hoy por el Señor;
Antes le pedía,
Hoy le doy loor.
Hoy la oración;
Antes afanoso,
Hoy sin ambición;
Antes por lo mío,
Hoy por el Señor;
Antes le pedía,
Hoy le doy loor.
4
Antes yo obraba,
Hoy lo hace El;
Antes le usaba,
Hoy me usa El;
Antes por mi ego,
Hoy por el Señor;
Antes quise fuerza,
Hoy al fuerte Dios.
Hoy lo hace El;
Antes le usaba,
Hoy me usa El;
Antes por mi ego,
Hoy por el Señor;
Antes quise fuerza,
Hoy al fuerte Dios.
5
Antes yo sin Cristo,
Hoy conmigo es;
Antes me͜ apagaba,
Hoy mi brillo͜ es El;
Antes me moría,
Hoy espero͜ en El,
Firme͜ en la promesa:
Su regreso fiel.
Hoy conmigo es;
Antes me͜ apagaba,
Hoy mi brillo͜ es El;
Antes me moría,
Hoy espero͜ en El,
Firme͜ en la promesa:
Su regreso fiel.
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5. Emanuel
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En Su encarnación, Cristo es también Emanuel: “‘He aquí, una virgen estará encinta y dará a luz un hijo, y llamarán Su nombre Emanuel’ (que traducido es: Dios con nosotros)” (Mt. 1:23). Jesús fue el nombre que Dios le dio, mientras que Emanuel, que significa “Dios con nosotros”, fue como los hombres le llamaron. Jesús el Salvador es Dios con nosotros. Él es Dios, y Él es Dios encarnado para morar entre nosotros (Jn. 1:14). Él no sólo es Dios, sino Dios con nosotros. Sin Él no podemos encontrarnos con Dios, pues Él es Dios. Sin Él no podemos hallar a Dios, pues Él es Dios encarnado.
Cristo es Emanuel, Dios con nosotros. Aquí “nosotros” se refiere a quienes son salvos, los creyentes. Día tras día tenemos a Cristo como Emanuel. Siempre que tenemos alguna experiencia del Señor Jesús, debemos comprender que Él es Dios con nosotros. Dios dijo que Su nombre sería llamado Jesús. Pero al recibirle y experimentarle, comprendemos que Jesús es Emanuel, Dios con nosotros.
Cuando invocamos a Jesús, tenemos el sentir de que Dios está con nosotros. Invocamos al Señor Jesús y hallamos a Dios. Jesús no solamente es el Hijo de Dios, sino también Dios mismo. Cuando invocamos a Jesús, obtenemos a Jehová, obtenemos al Salvador, obtenemos salvación y tenemos a Dios con nosotros.
Cuanto más experimentemos al Señor Jesús, más conoceremos que Él es Emanuel, Dios con nosotros. Es probable que al experimentarlo exclamemos: “¡Éste es Dios! Éste no es un Dios que está lejos de mí, ni el Dios de los cielos, sino que es Dios conmigo”. En nuestra experiencia, Jesús verdaderamente es Emanuel.
Según Mateo 18:20, siempre que nos congregamos en el nombre de Jesús, Él está con nosotros. Éste es Emanuel, Dios con nosotros. La presencia de Jesús en nuestras reuniones es, de hecho, Dios con nosotros.
Al final de Mateo 28:20 el Señor dice: “He aquí, Yo estoy con vosotros todos los días, hasta la consumación del siglo”. Aquí el Señor nos promete que en Su resurrección Él estará con nosotros todos los días, con toda autoridad, hasta la consumación del siglo, es decir, hasta el fin de esta era. “Todos los días” incluye el día de hoy. El Señor Jesús como Emanuel está con nosotros ahora, ¡hoy mismo!
En la actualidad Cristo no solamente está entre nosotros, sino que Él está en nuestro espíritu. En 2 Timoteo 4:22 se nos dice: “El Señor esté con tu espíritu”. Esta Persona que está con nuestro espíritu es Emanuel, Dios con nosotros.
Hoy en día la presencia del Señor es el Espíritu. No podemos separar al Espíritu de la presencia de Jesús. El Espíritu simplemente es la realidad de la presencia del Señor (Jn. 14:16-20). Esta presencia es Emanuel, Dios con nosotros.
La Conclusión del
Nuevo Testamento
Mensaje 26 (LSM)
Bayamón, PR, Puerto Rico
Fil 3:13-14. Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya asido; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiendome a lo que está delante, prosigo a la meta para alcanzar el premio del llamamiento a lo alto, que Dios hace en Cristo Jesús.
Nuestra meta debe ser ir en pos de Cristo
Olvidando el pasado, por muy genuino que hayan sido, estorban nuestra búsqueda de Cristo
Ciudad De México, Localidad Del Valle
Antes bendiciones hoy es El Señor, antes sentimientos hoy revelación, antes eran dones, hoy tengo al Dador, antes sanidades, hoy el sanador. Antes yo obraba hoy lo hace El, ahora confió en El, hoy espero en El firme; firme en la promesa. “Su regreso fiel” Ven pronto Señor Jesús!! Hebreos capítulo 5 …. habiendo ofrecido ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librar de la muerte y habiendo sido escuchado por Su Piedad, aunque era Hijo, aprendió la obediencia por lo que padeció. Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen; y fue declarado por Dios Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec.