Qué grande pesar Jesús halló
Cuando vio mi alma en tormenta͜ atroz,
¡Disipó mi noche, me sanó!
El fue por mí, El fue por mí;
Para͜ así librarme El murió por mí,
Jesús murió por mí.
Sin saber de gracia o perdón;
Oí un murmullo: “No lamentes más,
Pues Jesús tu deuda ya pagó“.
Yendo de Su trono a la cruz;
El mis transgresiones sólo las cargó;
Su nombre por siempre͜ alabo yo.