Al Ungido nos unió;
Con la misma͜ unción divina
De Su Hijo nos ungió.
Los ungidos somos ya;
Qué bendito͜ es este͜ ungüento
Que͜ a Sus hijos hoy les da.
Habitando͜ en nuestro ser
Trae a Dios en Su esencia,
Todo nos enseña él.
Con Su sangre nos compró;
En nosotros puso͜ el sello
Con el cual Dios nos marcó.
Impartiendo͜ así Su ser,
Hasta que Su semejanza
E imagen puedan ver.
De͜ este Cristo que vendrá;
Añoramos nuestra͜ herencia:
Dios, gran fiesta eternal.
Y las arras nos legó,
Garantía del disfrute
Del Señor en dulce͜ amor.
Con el sello y la͜ unción,
Son depósitos valiosos,
Dulces dones del Señor.