¡Oh, qué poder! ¡oh, que vigor!

1
¡Oh, qué poder! ¡Oh, qué vigor!
El que a Cristo levantó,
Dios a Su diestra lo sentó,
Y por Cabeza lo͜ otorgó.
Tal poder a la͜ iglesia dio,
Para͜ aplastar al tentador.
Tal poder a la͜ iglesia dio,
Para͜ aplastar al tentador.
2
¡Oh, qué piedad! ¡Qué re͡alidad!
¡De Cristo soy un miembro yo!
Y con los santos en unidad,
Del nuevo hombre parte soy.
Con la Cabeza en unión
La͜ iglesia cumple Su͜ intención.
3
¡Oh, qué anchura͜ y longitud!
¡La͜ altura! ¡La profundidad!
Cristo͜ el Señor inmenso es,
Ilimitado͜ en vastedad.
Todo lo suyo, más Su ser,
Es nuestra vida en verdad.
(Se repiten las dos
últimas líneas de cada estrofa.)