A Dios place y se ha propuesto

B312 C399 CB538 D538 E538 F96 G538 K399 LSM146 P538 R384 S241 T538
1
A Dios place͜ y se͜ ha propuesto
Revelar a Cristo͜ en mí;
Nada religioso quiere,
Sino͜ a Cristo͜ en mi vivir.
 
A Dios place͜ y se͜ ha propuesto
Que se forje Cristo͜ en mí;
No una͜ actuación externa,
Sino Cristo͜ el todo͜ en mí.
2
A Dios place͜ y se͜ ha propuesto
Que Su Cristo viva͜ en mí;
No͜ una práctica externa,
Sino Cristo͜ obrando͜ en mí
3
A Dios place͜ y se͜ ha propuesto
Que se forme Cristo͜ en mí;
No un rito religioso,
Sino El creciendo͜ en mí.
4
A Dios place͜ y se͜ ha propuesto
Que habite Cristo͜ en mí;
No͜ una devoción externa,
Sino El morando͜ en mí.
5
A Dios place͜ y se͜ ha propuesto
Que Su Cristo sea en mí;
Esperanza de la gloria
Subjetivamente͜ en mí.
6
A Dios place͜ y se͜ ha propuesto
Que Su Cristo sea en mí
No͜ una posesión externa,
Sino͜ el todo para mí.
2
Un Hermano

b. Le agradó a Dios revelar

al Hijo de Dios en el apóstol

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En Gálatas 1:15 y 16a Pablo dice: “Agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por Su gracia, revelar a Su Hijo en mí”. El Hijo de Dios, quien es la corporificación y expresión de Dios el Padre (Jn. 1:18; 14:9-11; He. 1:3), es vida para nosotros (Jn. 10:10; 1 Jn. 5:12; Col. 3:4). El deseo que Dios tiene en Su corazón es revelar a Su Hijo en nosotros para que lo conozcamos, lo recibamos como nuestra vida (Jn. 17:3; 3:16) y seamos hechos hijos de Dios (1:12; Gá. 4:5-6). Como Hijo del Dios viviente (Mt. 16:16), Él es muy superior al judaísmo y sus tradiciones (Gá. 1:13-14). Los judaizantes habían fascinado a los gálatas al grado que éstos consideraban las ordenanzas de la ley como superiores al Hijo del Dios viviente. Por tanto, al comienzo de esta epístola el apóstol dio testimonio de que había estado profundamente involucrado en el judaísmo y que había progresado mucho en ello, pero que Dios, al revelar a Su Hijo en él, lo había rescatado de la corriente del mundo, la cual era maligna a los ojos de Dios. En su propia experiencia, el apóstol pudo comprobar que no había comparación entre el Hijo del Dios viviente y el judaísmo con sus tradiciones muertas que había heredado de sus antepasados.

1) El beneplácito de Dios es

revelar a Su Hijo en nosotros

En 1:16 Pablo recalca el hecho de que el Hijo de Dios fue revelado en él. Esto indica que Dios nos revela a Su Hijo dentro de nosotros. Esto no es algo externo sino interno; no es una visión externa, sino algo que vemos internamente. No es una revelación objetiva, sino subjetiva.

Además, Pablo dice que le agradó a Dios revelar a Su Hijo en él. Esto indica que revelar al Hijo de Dios le trae placer a Dios. Nada es más grato para Dios que develar, revelar, la persona viviente del Hijo de Dios.

En el tiempo señalado por Dios, cuando Saulo, celoso en su religión, perseguía a la iglesia, el Hijo de Dios le fue revelado a él. Dios pudo soportar el celo de Saulo por las tradiciones de sus padres, pues esto produjo un fondo oscuro sobre el cual revelar a Cristo. En el tiempo que le agradó, Dios reveló a Su Hijo en Saulo de Tarso. A Dios le agradó revelarle la persona viviente del Hijo de Dios. Revelar a Su Hijo en nosotros es un placer para Dios. Es Cristo, el Hijo de Dios —no la ley—, en quien Dios el Padre siempre se complace (Mt. 3:17; 12:18; 17:5).

El Hijo de Dios, una persona viviente, es contrario a la religión del hombre. Esto era verdad en tiempos de Saulo de Tarso, ha sido verdad a los largo de los siglos y es verdad en la actualidad. En lugar de centrar su atención en esta persona viviente, el hombre tiene la tendencia natural de dirigir su atención a la religión con su tradición. Pero desde Génesis 1 hasta Apocalipsis 22 la Biblia revela una persona viviente. A Dios le importa únicamente esta persona viviente.

La Conclusión del

Nuevo Testamento

Mensaje 324 (LSM)


Hna. Gabriela Menez López

Mexico, Ciudad De México, Mexico

A Dios place y se ha propuesto

Que Su Cristo sea en mí

Esperanza de la gloria

Subjeticamente en mí!!!

Fil. 1:21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia!!!

A Dios place y se ha propuesto

Que Su Cristo sea en mí

No una posesión externa

Sino el todo para mí

Fil 3:8-11 Y ciertamente, aún estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo!! … a fin de conocerle, y el poder de Su resurrección, y la comunión en Sus padecimientos, configurándole a Su muerte, si en alguna manera llegase a la superresurrección de entre los muertos.

Gracias Padre, por forjar a Cristo, Tu Hijo Amado!! en mí de una manera intrínseca y orgánica! Te Alabo y Te adoro!!